Cerca de 7.000 municipios del sur de España podrían depurar agua residual con algas a coste cero

El proyecto europeo All-gas de conversión de aguas residuales en bioenergía, ha conseguido sus primeras cosechas de 200 metros cuadrados de microalgas en la depuradora El Torno, en Chiclana de la Frontera (Cádiz).

All-gas El Torno

Cerca de 7.000 municipios con una población inferior a los 5.000 habitantes del sur de España podrían depurar agua residual con algas a coste cero, según ha informado la empresa Aqualia.

Aqualia califica de “pionera” esta iniciativa de investigación, que cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros para cinco años y en la que participan instituciones académicas como la Universidad de Southampton, el Centro Tecnológico Alemán y las universidades españolas de Almería, Cádiz y Valladolid.

Según ha explicado a Europa Press el responsable del proyecto de Fcc Aqualia, Frank Rogalla, con esta cosecha el proyecto ya ha superado la “fase piloto” y aspira ahora a alcanzar una “superficie final” de 100.000 metros cuadrados.

Rogalla ha añadido que el proceso tiene dos etapas, una primera “anaeróbica” en la que se convierte materia orgánica en biogas y una segunda donde se aprovechan los nutrientes resultantes (nitrógeno y fósforo) para hacer crecer una biomasa algal que, a su vez, se transforma en biogas que puede ser aprovechado con fines energéticos.

“La novedad del proyecto es que hasta ahora, procesar las aguas residuales exigía el uso de tecnología convencional así como un gasto económico y energético, con 0,5 kilovatios por hora por cada metro cúbico de agua sucia a limpiar. Con All-Gas, generaremos electricidad y por lo tanto dinero”, ha señalado.

Preguntado por el potencial económico que esto podría generar a las localidades involucradas, Rogalla ha subrayado que 10 hectáreas de microalgas serían “suficientes” para cubrir un núcleo de 25.000 habitantes, a partir de cuyas aguas residuales “se generarían 1.000 euros diarios”, frente a los 1.000 que cuesta tratar el agua en la actualidad.

En el caso concreto de Chiclana de la Frontera, Aqualia estima que a partir de 10 hectáreas de cultivos, se podría abastecer de combustible a una “flota de 200 vehículos” durante un año y anuncia que antes de que All-gas alcance su fase demostrativa en 2016, los autobuses urbanos de la localidad andaluza ya funcionarán a base de biogás proveniente del proyecto